REFLEXIONES SOBRE LA ENSEÑANZA DEL JAZZ

Compartir:

Es común referirse al aprendizaje del Jazz como el estudio de un idioma.

Se hace referencia al «lenguaje» del Jazz, donde se incluyen la inflexión, la acentuación, la articulación, la sintaxis, la gramática, etc., como en el estudio de cualquier lengua.

Paralelamente, este lenguaje pertenece a una cultura; es, de hecho, la expresión de una cultura, al igual que el flamenco y otras músicas populares de clara raigambre étnico-cultural.

Antes de la inclusión del estudio de este estilo de música en las universidades, centros superiores y escuelas privadas tipo Berklee College of Music, etc., la transmisión de este conocimiento se realizaba a través de los pioneros: músicos profesionales que compartían sus conocimientos con músicos más profanos, de igual forma que el flamenco se transmite a nivel familiar, de padres a hijos, primos, hermanos, amigos, etc.

De ahí que la práctica de esta disciplina musical, a un nivel profesional, exija acercarse en profundidad a esa cultura y, en la medida de lo posible, empaparse de ella, tocando con músicos de alto nivel, escuchando y analizando grabaciones, transcribiendo e imitando el estilo y su peculiar forma de interpretar, en especial los aspectos rítmicos característicos relacionados con la subdivisión, el swing, etc.

Dado que, normalmente, la cultura occidental es lejana en origen a estas músicas, necesitamos estrategias que suplan, en lo posible, todo el conocimiento que recibiríamos a nivel social si formáramos parte de esa cultura. De alguna forma, ese es uno de los grandes retos en la enseñanza del Jazz.

Algunos de nosotros hemos tenido la suerte de tocar, grabar y compartir experiencias con grandes músicos, así como de recibir enseñanzas de auténticos maestros de este estilo; en mi caso, Barry Harris, entre otros.

Barry es un buen ejemplo de músico de Jazz de alto nivel que, a la vez, fue Maestro y mentor, dedicando gran parte de su tiempo a transmitir el verdadero lenguaje del Jazz. Creo que ha dejado una huella indeleble en todos los que le conocimos, estuvimos cerca de él y recibimos sus enseñanzas.

De alguna forma, ha existido un núcleo de músicos-docentes, con sólidas bases en la tradición, que se han dedicado a transmitir sus conocimientos fuera del ámbito académico oficial, con el afán de perpetuar y mantener su cultura musical lo más fiel posible a su tradición de origen.

En mi caso, en la práctica docente, habiendo conocido ambos aspectos de la enseñanza del Jazz —el más académico y el más arraigado en la tradición—, mi búsqueda e intento ha sido, por una parte, mantener viva la llama de las bases de la tradición, y por otra parte, tomar, a su vez, aspectos positivos de la enseñanza oficial, más relacionados con la metodología, el ordenamiento y la sistematización de los materiales que se deben estudiar, la cronología como forma de trabajo evolutivo, etc.

Una parte fundamental a la que dedico especial atención es el aspecto rítmico, de enorme importancia para sonar con credibilidad y madurez y, quizá, uno de los aspectos más complejos, al que, en mi opinión, no suele otorgársele la suficiente importancia.

Joaquín Chacón
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.